
Te desterraré de mi cuerpo,
borraré las huellas de tus manos.
Enjuagaré tus besos de mis labios,
detendré los latidos de mi corazón.
...
No asistiré al entierro de nuestro amor,
viendo, al igual que los restos de una vela,
cómo se consumen mis sentimientos.
Prefiero marcharme cuando la llama es tenue,
y guardar algo de calor para mis frias noches
que morirme de frío a tu lado.



