viernes, 24 de septiembre de 2010

Destierro


Te desterraré de mi cuerpo,
borraré las huellas de tus manos.
Enjuagaré tus besos de mis labios,
detendré los latidos de mi corazón.
...

No asistiré al entierro de nuestro amor,
viendo, al igual que los restos de una vela,
cómo se consumen mis sentimientos.

Prefiero marcharme cuando la llama es tenue,
y guardar algo de calor para mis frias noches
que morirme de frío a tu lado.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Still missing you


Te echo de menos.
Al otro lado del mundo siempre es demasiado lejos.
Aún siento que estás ahí, pero distraído.
Te has olvidado de mí.
Yo solía tener a alguien.
Ahora no se lo que tengo.
Cuando son dos, no sabes cómo sentirte, si no sabes cómo se siente el otro.
Y tu corazón late a miles de kilómetros de aquí.
Y no puedo sentir sus latidos.
La ignorancia es mi morada,
resido en el yermo silencio.
No se nada.
Me limito a respirar.
Y quizá un día el aire, traiga de nuevo tu aroma,
y sepa que has vuelto.

Te echo de menos



En esta noche te echo de menos.
Como las gaviotas sus nidos a colgar.
Como mis ojos el atardecer que contemplan.
Como el mar la orilla que acaricia.

Está oscuro y mi corazón se abre,
en este momento en que soy sólo yo.
Cambié el sol por la luna y las estrellas.
Me acuerdo de ti como antes no hacía.

Te echo de menos pero no tengo miedo.
Aunque estés lejos te siento cerca.
Aunque no pueda verte me envuelve tu aroma
y estás a mi lado en cada segundo.

No hay océanos que puedan separarnos,
mientras tengas tu sitio en mi alma,
mientras haya vida en este cuerpo,
mientras habites en mi memoria.

No late mi corazón
de la misma manera.
No se desboca
como la vez primera.

No hierve mi sangre
del mismo modo,
cuando me tocabas
y temblaba todo.

Se acabó el amor,
de tanto usarlo.
Se murió por fin,
de no cuidarlo.

Y como la luna
en la madrugada,
de lo que sentía,
no siento nada.

domingo, 13 de junio de 2010


Mi amor no está muerto, está dormido.
Descansa sobre un lecho de hojas de otoño.
Vive en el susurro del viento
y se refleja en las gotas de lluvia.

Mi amor no está muerto.
Golpea por las noches las paredes de mi corazón,
me llama a gritos desde el murmullo de las olas,
inundando mi ser de lágrimas saladas.

Si mi amor está muerto,
por qué lloro si pienso en tí,
por qué da un vuelco mi ser al verte,
por qué rememoro el pasado que tuvimos.

Deberá levantarse de su tumba
y regresar pronto a mi lado,
o se perderán mis sentimientos para siempre,
en el profundo pozo del olvido.

lunes, 22 de marzo de 2010

Jamás


Jamás renunciaré a tí, mi amado Señor.
Jamás podrán arrancarte de mi corazón.
Aunque mi alma sea cobarde
y me cueste realizar tu voluntad,
mi ser siempre te pertenecerá.